Vestigios de un amor, El daño de una mentira y La dulcura de los pequeños detalles

 

Vestigios de un Amor



    El final de una relación siempre es algo doloroso, no importa como termina, siempre es doloroso. En todos los momentos. Siempre se dicen cosas o se toman actitudes que afectan a la otra persona, de una manera uh otra.


    Personalmente, uno no debería de preocuparse por la otra persona, él despeche puede hacer cosas horribles a la mente de uno, no entraré en detalles, ya que cada quien aplicara la moral que uno quiera (en especial con una mente rota que es la ruptura) pero, ¿qué pasa con los vestigios de amor? ¿Está bien quedarse con aquellos recuerdos? ¿Aquellas cartas de amor, aquellos peluches cuyo relleno ha sido abrazado incontables veces? Esas cartas que se han escrito, pero que por las circunstancias no permitieron dárselas. ¿Qué se hace con eso?


    MI respuesta siempre ha sido que se tienen que tirar, al instante que se acaba la relación se tiene que tirar todo antes de que la mente tenga tiempo de pensar y extrañar aquellos momentos, y apegarse a más de esos recuerdos que han tomado esa forma material. En el caso de regalos planeados, siempre he estado a favor de quedárselos, mientras que dárselos a otra persona se me haría un acto despreciable debido a que fue creado para un amor en específico, y una vez que ese amor ha acabado ese regalo se ha quedado en el limbo, y como tal no debería ser entregado a otro amor, pero a su vez, entiendo el deseo de no “desperdiciar” aquel objeto. En el caso de las cartas, eh de decir que lo veo más romántico, hay algo hermoso en cartas que nunca se han dado, esperando algo que nunca pasara, responder una pregunta que nunca será preguntada, personalmente prefiero quedármelas, uno nunca sabe lo que traerá el futuro, pero en caso dadas siguen el mismo destino que lo demás, el de ser aventado al fuego purificador que se encargara de entregar todo a una nueva vida.



El Daño de una Mentira


La verdad no hace tanto bien en el mundo, como la apariencia de la misma hace el mal


-François de la Rochefoucauld, Maximes


    Siempre he pensado que hay diferentes tipos de mentiras, antes de entrar en detalles eh de dejar mi opinión en claro, y esta opinión aplica para todos los tipos de mentiras (a excepción de una, que dependiendo de como maneje uno la situación podría ser mentira o simplemente una verdad contada de diferente manera). Mi opinión es la siguiente, toda mentira es dañina y a de ser evitada en cualquier situación. Lo sé, es una opinión polémica (para el lector lento, esto es lo que la gente suele llamar “sarcasmo”). Hablando en serio, esta opinión suena como la mayoría de personas pueden tener, y sin embargo, en cada ejemplo que daré hay gente que podrá cambiar de opinión poco a poco. O inclusive se sientan identificados con alguno de los ejemplos. Así que permítanme acompañarlos en esta travesía de moralidad, y ver como reaccionaríamos a cada situación.


    Empecemos por la que a mi parecer, es la peor de todas, la mentira que es para beneficio propio. Esta es la más sencilla, la que todos hemos encontrado en algún punto de nuestras vidas, a una persona que no teme traicionar a alguien solo para su beneficio, la inseguridad de que si en algún momento, esa persona lo ve oportuno dirá una mentira sobre ti para conseguir lo que desea. Creo que no hay mucho que decir en este sentido, todos podemos aceptar que este tipo de personas da asco y que realmente no conviene asociarse. Junto con un mentiroso compulsivo, aquel que le preguntas algo y su respuesta es una mentira y no un simple “No tengo ni idea” a mi gusto, estos dos son simplemente aborrecibles.


    El segundo caso es lo que se conocen como “mentiras piadosas” que de piadosas no tienen nada, simplemente es el miedo a la confrontación. ¿Y de todos modos, de que sirve ocultar la verdad en ese momento? ¿En causarle una falsa ilusión, solo para que cuando se enteren la caída sea mucho peor? ¿De verdad es piadosa o simplemente es otra forma de crueldad?


    Y bueno, ¿ahora que nos queda ? ¿Que hacemos si no podemos mentir para escaparnos de la situacion o si la situacion es tan obvia que directamente no podemos mentir? Pues es senciollo, decir la verdad.


La dulzura de los pequeños detalles


    Creo que llega un momento en la vida de todos donde uno colapsa, donde todo el peso de sus acciones, todo lo que uno ha guardado en ese compartimiento especial en el cerebro donde van las cosas que uno no desea recordar. Cuando ese espacio está lleno, cuando la puerta se revienta y todo se empieza a escurrir, haciendo que te quedes quieto, sin nada que decir, sin nada que pensar.


    Si tienes suerte, esto pasara en un momento no te molestara tanto, un cuarto vacío, donde habrá un lugar para sentarse y procesar lo que acaba de pasar. Lamentablemente no todos tenemos la suerte de que pase esto, en él por de los casos estarás en un lugar público, haciendo cosas que los adultos tienen que hacer para seguir existiendo, estarás en público, mientras tu cuerpo está en piloto automático, haciendo lo que mejor puede hacer en el estado que se encuentra.


    Pero es en ese momento, donde no hay nada que se pueda hacer, donde toda esperanza ha abandonado lo que quedaba, es en ese momento donde uno no le queda nada que perder así que uno se detiene, analiza la vida, da gracias por lo que tiene y simplemente se detiene a oler las flores, es en el peor momento de tu vida donde los pequeños detalles que dabas por hecho son visibles para ti, son lo único a lo que te puedes a ferrar aun que sea por un momento. Ese es el placer de los pequeños detalles.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Donde esta mi mente, El placer de los detalles y Una noche de Luna Llena

Galeria